Escuche y escriba

Rellenar huecos

Escuche atentamente los siguientes párrafos del capítulo XVI de la novela. Complete los espacios en blanco con las palabras correspondientes.

Escuche atentamente los siguientes párrafos del capítulo XVI de la novela. Complete los espacios en blanco con las palabras correspondientes.

Aunque no había engordado, sus estaban sonrosadas y su pelo negro parecía más brillante y su boca más fresca. Don Pedro bien con ella y olvidando su por los montes la sacaba todas las tardes a dar paseos y sus menores deseos, mostrándose atento y menos egoísta y .

Julián bendecía a Dios todos los días, siempre rezando por Nucha, a quien veía como la imagen de Nuestra Señora. Al oscurecer de una tarde de octubre sintió los pasos de don Pedro por la escalera. En su rostro se veía gran . Le informó de que Primitivo ya se había dirigido a Cebre en busca del y ante el gesto de desagrado de Julián añadió que había a otros dos hombres detrás de él. Julián se apenó de que su condición religiosa le impidiera ser de más y cuando desapareció el marqués se dispuso a pasar las horas por ella. A eso de las diez, cuando empezaba ya a desvanecerse de , apareció Sabel para indicarle que bajara a cenar pues aún no había Primitivo con el médico.

En el comedor encontró al marqués cenando con gran . Le explicó que la señorita estaba acompañada de la y de Sabel, y parecía malhumorado e impaciente. El capellán, preocupado, quería saber si al médico le daría a llegar.