| Historia Universal Contemporánea | ||
Orientaciones para la realización de prácticas y trabajos de curso
Ejercicios prácticos: comentarios en clases prácticas y trabajos de curso
El comentario en las clases prácticas
Un ejercicio de comentario es siempre un acto creativo. Surge de la conjunción de una obra previa (lo comentado), su conocimiento y comprensión por parte de un nuevo sujeto (el comentarista), y la explicitación de un parecer acerca de esa obra, de la que se hace partícipes a otros (el comentario). Propiamente hablando hay, por tanto, tantos comentarios como comentaristas. No cabe, por eso, decir cómo se debe hacer un comentario, pero sí podemos señalar unas pautas formales, mínimas, fruto de la experiencia de muchos comentaristas, que ayuden a comenzar a ejercitarse en la tarea de comentario.
Por ejemplo estas, basadas en la estructura tripartita clásica de introducción, cuerpo y conclusión. Es una buena idea que todo comentario contenga los siguientes elementos y en este orden:
1. Introducción:
Breve descripción de la película o el libro. Conviene señalar al menos el autor o autores, título, fecha y lugar de publicación, o nacionalidad de la producción.f
2. Núcleo del comentario.
Hechos que se describen, reflejan o evocan, enfoque de la historia adoptado por el autor.
Localización de los hechos en el tiempo y en el espacio. Conviene enmarcarlos en el contexto que motiva el comentario, en este caso el programa de la asignatura.
Interpretación adoptada por el autor. Es la parte más difícil e interesante de elaborar ya que requiere capacidad de comparar con otros relatos, y por tanto cierta profundidad. Precisa reflexión sobre la finalidad del creador o creadores de la obra. Consiste en una breve caracterización del enfoque del autor o autores.
De ordinario resulta importante hacer dos referencias históricas: la del tiempo a que se refiere la obra, y la de la época en que fue elaborada. Las dos son importantes en un comentario histórico. Las dos son importantes en un comentario histórico por que de las dos habla la obra.
3. Conclusión:
Conviene terminar con una valoración del interés que tiene el conocimiento de esta obra para mejorar el de la historia del periodo.
Cabe también dar algunos consejos para casos particulares:
Comentario de mapas
El mapa es un instrumento de transmisión de información muy denso. Nos habla de cómo se distinguían en el espacio una o varias determinadas cualidades en un tiempo concreto. La clave para leerlo, además de conocer el ámbito geográfico a que se refiere, es la leyenda del mapa, que nos ofrece la información básica y nos da la clave interpretativa. Puede ser una simple frase, por ejemplo "Mapa político de Europa en 1815", y eso nos basta para comprender que se distinguen en él las unidades políticas que existían en Europa en ese año. El comentario, en ese caso, consistirá en evocar qué realidad histórica reflejaba esa división política del continente, por qué entonces las demarcaciones políticas eran esas, y no las de cualquier otra época. Algo análogo habrá que hacer con un mapa de alianzas internacionales, de descripción de las revoluciones políticas o sociales en un cierto periodo, de distribución de la actividad económica, etc.
De alguna manera el comentario de un mapa requiere adquirir competencias en la traslación de información gráfica a información escrita u oral.
Como siempre, convendrá que el comentario tenga las tres partes de toda composición: introducción, núcleo o desarrollo y conclusión.
Comentario de imágenes
El comentario de mapas es un caso particular del comentario de imágenes. Las imágenes ofrecen una información rica, frecuentemente compleja, que es preciso desentrañar si se quiere hacer explícita mediante palabras. El tópico de que una imagen vale más que mil palabras se pone a prueba en cualquier ejercicio de comentario de imágenes: se trata de decir unas cuantas palabras con sentido acerca de la información que la imagen nos proporciona.
Para su comentario valen las apreciaciones generales hechas inicialmente para cualquier ejercicio de este estilo. Cabe añadir ahora que en un comentario de tipo histórico los aspectos estrictamente estéticos no nos interesan en sí mismos. Si estamos comentando un póster de publicidad de los ferrocarrilles del Estado de Nueva York en los años veinte, por ejemplo, las virtudes estéticas del cartel nos interesan menos que acercarnos a la época, a los modos de vida, de transporte, de actividad comercial o de otro tipo que ese cartel nos transmite. Es decir, en nuestra materia consideramos las imágenes sobre todo como fuentes para el conocimiento de la historia en una determinada época, y a eso habrá de atender sobre todo el comentario.
De ordinario las imágenes tienen una fuerte carga de historia cultural: nos dicen mucho de ese ámbito para el periodo en que fueron hechas. Y si, además, contienen referencias históricas de otras épocas, nos acercan a la interpretación y el uso de la historia que se hacía en aquellos años. Por ejemplo, si un cartel de propaganda soviética en 1942 evoca al mariscal Kutuzov, que vivió las guerras napoleónicas, es evidente que el cartelista está estableciendo un lazo entre el nacionalismo ruso de comienzos de la edad contemporánea y la defensa de la URSS frente a la agresión germana en 1941. Si tenemos en cuenta que ningún cartelista soviético publicaba sin censura previa de las autoridades políticas y menos en tiempo de guerra, no es difícil extraer conclusiones sobre las ideas dominantes entres los mandatarios soviéticos en esos años.
En el caso de imágenes de obras de arte la autoría suele ser un elemento importante para su comentario. La obra de arte, sobre todo las de gran calidad, tienen una profundidad especial, hunden sus raíces en la historia cultural de forma extraordinariamente intensa, y por eso más compleja que una fotografía de aficionado o de corresponsal, o una portada de una revista. Por esa razón requieren un estudio más detenido, una documentación más extensa sobre su autor, el significado de sus obras y, en concreto, de aquella que queremos comentar. Es importante, en este caso como en todos, no dejarse dominar por las lecturas realizadas para documentarse hasta el punto de no decir nada nuevo. Esto es difícil de conseguir, pero se trata de ir aprendiendo a hacerlo, y esa es otra de las competencias básicas cuya adquisición se persigue con este tipo de ejercicios.
Comentario de textos
Los textos, aunque tengan menos predicamento en la cultura actual que las imágenes, tienen todavía más fuerza que éstas. Al menos algunos textos. Para demostrarlo quizá podríamos evocar la moda de vestirse con textos que se ha impuesto últimamente en las camisetas, pero seguramente podemos hacer referencias de aire más académico. Un ejemplo: la poesía. Es un tipo de texto muy especial, una obra de arte, de extraordinaria densidad, elaborado para evocar con palabras aquello que consideramos o intuimos inefable. Vale la pena traer a colación un ejemplo:
The Hollow Men Mistah Kurtz—he dead. A penny for the Old Guy I We are the hollow men Shape without form, shade without colour, Those who have crossed From The Hollow Men | 1925
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Los Hombres Huecos Mistah Kurtz—murió. Una moneda para el Viejo Guy I Somos los hombres huecos Figura sin forma, sombra sin color, Aquellos que han cruzado De The Hollow Men | 1925 |
Bien. Valió la pena leerlo, y releerlo. Y todavía más leer el poema completo. Pero para comprenderlo mejor habría que saber algo de qué fue la Gran Guerra de 1914-1918 y qué es la crisis de la cultura occidental a comienzos del siglo XX, y quién fue Eliot, y qué escribió y qué publicó y dónde y... una vez que se sabe todo eso, se puede hacer algún comentario interesante del texto. De hecho se han hecho ya unos cuantos.
Otro ejemplo, muy diferente: un texto legal. No traeré a colación uno abstruso, será uno bien claro:
«We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, establish Justice, insure domestic Tranquility, provide for the common defence, promote the general Welfare, and secure the Blessings of Liberty to ourselves and our Posterity, do ordain and establish this Constitution for the United States of America.» Preamble of the The United States Constitution. 1789 |
«Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una unión más perfecta, establecer la justicia, afianzar la tranquilidad interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar, para nosotros mismos y para nuestros descendientes los beneficios de la libertad, estatuimos y sancionamos esta Constitución para los Estados Unidos de América.» Preámbulo de la Constitución de los Estados Unidos de América. 1789. |
En este caso las circunstancias de tipo político y de cultura legal resultan fundamentales para poder comprender el texto. Además, su larga vigencia legal y su extraordinaria influencia serán seguramente motivo de alguna reflexión en el comentario, así como el cambio de significado de alguno de los términos que recoge en los años transcurridos desde su redacción a nuestros días.
En definitiva, comentar un texto es saber presentarlo para su comprensión en un nuevo contexto, en nuestro caso el contexto histórico, de conocimiento del pasado, dentro del proceso de aprendizaje en una carrera universitaria. En eso, fundamentalmente, consistirá el comentario, acerca de cuya estructura formal el lector ya intuye nuestras recomendaciones.
Cuestiones formales
La extensión máxima es de 900 palabras
Debe indicarse en la portada el título del trabajo, nombre del autor o autora, grupo en que está matriculado, asignatura en la que se presenta y fecha de elaboración. Los usos académicos no contemplan de ordinario la reproducción de imagen alguna en la portada, ni su decoración por pura estética. Una estética sobria suele ser lo más indicado: el texto escueto es la práctica habitual. Algo parecido hay que decir del resto del texto: las imágenes sólo se emplean si añaden contenidos relevantes, no por decoración.
Lo más importante en la presentación son la ortografía y puntuación correctas. Cualquier error ortográfico resta puntuación. Evitarlos en los trabajos mecanografiados requiere siempre una cuidadosa revisión.
La buena redacción del texto es el siguiente elemento formal que se tiene en cuenta.
A continuación, se valora en la presentación el respeto de las normas de estilo en la cita de libros, películas. páginas web, etc. Pueden conocerse consultando cualquier buen libro de estilo de escritura en la biblioteca (ver ejemplos).
Forma parte de una buena presentación el uso de notas al pie de la página y la cita de la bibliografía empleada. Es muy importante, si se toma un texto literalmente de otro autor, citarlo entre comillas y señalar en una nota al pie el origen de ese texto entrecomillado. Copiar sin citar al autor es un modo de proceder incompatible con las normas de corrección universitaria, que aconsejarían tener por no apto el trabajo.
En cuanto al contenido, vale para estos trabajos lo que hemos dicho para los comentarios en general.
La exposición y discusión de los ejercicios prácticos y los trabajos de curso
Parte importante de los ejercicios prácticos es su discusión pública o, al menos, su realización en público. Es importante porque en el trabajo universitario la discusión pública de los resultados es fundamental ya que sin ella no podríamos establecerlos con solidez ni mejorarlos. En el trabajo universitario la discusión desempeña un papel de primer orden en la elaboración del conocimiento. Aprender a exponer en público los resultados del propio trabajo y a discutirlos para comprobar qué se sostiene en ellos y qué no, qué puede y debe ser mejorado y en qué están equivocados es una de las fases más delicadas e importantes.
Esta tarea exige tres actividades:
1º hablar y escuchar,
2º preguntar y responder,
3º concluir.
Todas ellas son tareas nada sencillas, aunque puedan parecer elementales. Hablar en público es un desafío para cualquier persona, y es otra de las competencias cuya adquisición pretenden facilitar los ejercicios prácticos. Escuchar puede parecer más fácil, y normalmente lo es, hasta que tiene que desembocar en la siguiente tarea práctica: preguntar. Formular buenas preguntas es un resumen de la ciencia que se adquiere en la Universidad. Quien es capaz de formular preguntas intersantes es capaz de hacer avanzar el conocimiento, y al contrario. Una de las formas de aprender a hacer buenas preguntas es hacerlas, buenas o malas, e ir mejorando la propia cualificación en ese ejercicio. Saber responder exige no solo conocer contenidos, sino acertar a expresarlos correcta y brevemente. No es tan difícil como saber preguntar, pero no es menos esencial. Finalmente, concluir es el resultado de un buen ejercicio de discusión pública. Cuando se comparte con profesores y otros alumnos un comentario se hace con la aspiración de aportar algo y de recibir todavía más: las críticas, positivas o negativas, las preguntas, las sugerencias, son otras tantas aportaciones de los demás a un trabajo que es siempre compartido: el de aumentar nuestro acervo de conocimientos y eliminar de ellos las falsedades y los errores.
Una anotación importante: la discusión universitaria se basa siempre en argumentos contrastables, no en meros pareceres (me gusta o no me gusta, me parece o no me parece, opino...), es decir, todo conocimiento exige estar contrastado, y toda aportación crítica a un conocimiento también.
Algunos ejemplos de libros de estilo en la biblioteca de la Facultad:
Santos Guerra, Miguel Angel.
Libro de estilo para universitarios / Miguel Ángel Santos Guerra,
Benjamín Mantecón Ramírez, Cristobal González Álvarez.
Málaga : Miguel Gómez Ediciones, 1995.
Arroyo Jiménez, Carlos.
Libro de estilo universitario / Carlos Arroyo Jiménez, Francisco
José Garrido Díaz.
Madrid : Acento, 1997.
Ramoneda, Arturo.
Manual de estilo : guía práctica para escribir mejor / Arturo
Ramoneda.
Madrid : Alianza, D.L. 1999.
Martínez de Sousa, José.
Libro de estilo Vocento / José Martínez de Sousa.
Gijón : Trea, 2003.
Vigara Tauste, Ana María.
Libro de estilo de ABC / Ana Mª Vigara, Consejo de Redacción de
ABC.
Barcelona : Ariel [etc.], D.L. 2001.
País El
Libro de estilo El País.
Madrid : El País, D.L. 2003.
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© Pablo Pérez López